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Promover salud no es improvisar

Promover salud no es improvisar: La ciencia como clave para lograr un estilo de vida saludable

¿Qué son las ciencias del comportamiento y cómo pueden facilitar la promoción de estilos de vida saludables?

Promover salud no es improvisar, cuando hablamos de salud, no se trata de seguir modas o consejos que escuchamos por ahí. Promover un estilo de vida saludable debe estar basado en evidencia científica sólida. Y es que para que las recomendaciones realmente tengan un impacto positivo y duradero en las personas, necesitamos un enfoque que garantice resultados medibles y sostenibles en el tiempo.

 Para que una intervención de promoción de la salud funcione de verdad, debe estar construida sobre tres pilares clave:

  1. Un modelo teórico sólido
  2. Contenido claro y fácil de seguir
  3. Eficacia comprobada que realmente marque la diferencia

Sin estos elementos, cualquier esfuerzo por mejorar la salud de la población puede quedar en el aire, desperdiciando tiempo y recursos.

Tomemos como ejemplo el modelo transteórico del cambio de comportamiento en salud, este modelo nos ayuda a entender cómo las personas cambian sus hábitos de salud. Habla de etapas de cambio, del proceso de tomar decisiones, de la importancia de sentirnos capaces de lograr lo que nos proponemos, y también de las tentaciones que nos ponen a prueba durante el proceso de cambio. Este tipo de enfoques científicos nos da la estructura que necesitamos para diseñar intervenciones que realmente funcionen.

Un ejemplo claro de cómo la ciencia nos guía es el fomento de la actividad física. Está comprobado, una y otra vez, que hacer ejercicio regularmente es crucial para prevenir enfermedades graves como problemas cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad, hipertensión y hasta ciertos tipos de cáncer.  Por otro lado, la ciencia también ha demostrado que las personas que cuentan con un buen apoyo social y una salud mental equilibrada, son mucho más propensas a seguir las recomendaciones sobre ejercicio, alimentación y uso correcto de la medicación.

Promover salud no es improvisar

Un ejemplo inspirador de este tipo de programas es el proyecto “Wild Skills, Wild Spaces” en Gales, que promueve la actividad física en la naturaleza. Con el respaldo de estudios científicos, se ha demostrado que este enfoque mejora tanto la salud física como la salud mental, ofreciendo un doble beneficio para quienes participan en él.

Promover salud no es improvisar, sino de basarse en la ciencia para ofrecer soluciones reales y efectivas. Debemos diseñar intervenciones basadas en evidencia si queremos reducir el impacto de las enfermedades crónicas y mejorar la calidad de vida de las personas.

Comprometernos con la ciencia nos permite crear estilos de vida saludables, sostenibles y duraderos, que no sigan las modas pasajeras, sino que generen cambios profundos y duraderos en la salud de todos

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